Los panaderos las prefieren rubias

Otro lugar de depravación, ociosidad y esparcimiento esperando ser abandonado en un futuro próximo.

[A]lgunos intérpretes de las profecías apocalípticas han sustituido al Anticristo-ser por el Anticristo-idea: no esperemos a un Anticristo de carne y hueso, fácilmente identificable y por lo tanto fácilmente combatible; el Maligno es mucho más astuto que esto. El auténtico Anticristo será una corriente de ideas que nos arrastrará apartándonos de nuestras creencias y nos llevará hacia el pecado y la herejía. Tomado desde este punto de vista, el Anticristo realmente ha nacido ya, y las condiciones de las profecías se cumplen. Este Anticristo es, naturalmente, el Comunismo.
Santos, D., 1989, El enigma del fin de la humanidad. ¿De qué morirá la humanidad?, Libroexpres, Barcelona, p. 103